Menor duración del tratamiento y menor número de visitas a la consulta puesto que el paciente acude a la clínica cada 2 meses.
No son necesarias extracciones dentales, lo que se traduce en sonrisas amplias que mantienen el aspecto joven de la cara.
Se aprovechan las fuerzas biológicas del cuerpo, con lo que se eliminan las molestias tras la consulta dental.
Embellecimiento del aspecto físico del rostro, ya que se corrigen tanto los dientes como los huesos de la cara. Retrasa el envejecimiento de los óvalos del rostro.





